Aquí encontrarás reflexiones diseñadas para ayudarte a comprender mejor tu mundo interior. No recetas ni fórmulas — miradas honestas sobre lo que nos mueve, nos duele y nos transforma.
Escribo sobre lo que veo en consulta, lo que me preguntan, lo que creo que merece ser dicho con más cuidado.
Cuando vivir para no decepcionar te aleja de ti ¿Te pasa que cuando alguien te pide algo, casi nunca dices que no, aunque en ese momento no te apetezca o no puedas? ¿O que guardas silencio sobre lo que sientes para no incomodar, y luego te quedas con eso dentro?
Cuando cuidar a los demás se convierte en una forma de perderte Cuando cuidar a los demás se convierte en tu forma de relacionarte, puedes perderte a ti mismo/a por el camino. Hay una escena que muchas personas reconocen: estás agotada, pero cuando alguien te pregunta cómo estás, respondes «bien»
Perfeccionismo y autoexigencia: cuando dejan de ser virtudes El perfeccionismo y la autoexigencia se presentan de formas muy distintas. Puede que te hayan reconocido siempre como alguien responsable, trabajador, detallista. Que te esfuerzas. Que das el cien por cien. O puede que la palabra «perfeccionista» ni siquiera te encaje, porque
Cuando la comida ocupa demasiado espacio en tu cabeza: qué hay detrás Piensas en lo que comiste ayer. En lo que vas a comer mañana. Calculas, compensas, te prometes que mañana será diferente. O quizás es al revés: hay momentos en que comes sin hambre, sin placer, casi sin darte
Cuando vivir para no decepcionar te aleja de ti ¿Te pasa que cuando alguien te pide algo, casi nunca dices que no, aunque en ese momento no te apetezca o no puedas? ¿O que guardas silencio sobre lo que sientes para no incomodar, y luego te quedas con eso dentro?
Cuando cuidar a los demás se convierte en una forma de perderte Cuando cuidar a los demás se convierte en tu forma de relacionarte, puedes perderte a ti mismo/a por el camino. Hay una escena que muchas personas reconocen: estás agotada, pero cuando alguien te pregunta cómo estás, respondes «bien»
Perfeccionismo y autoexigencia: cuando dejan de ser virtudes El perfeccionismo y la autoexigencia se presentan de formas muy distintas. Puede que te hayan reconocido siempre como alguien responsable, trabajador, detallista. Que te esfuerzas. Que das el cien por cien. O puede que la palabra «perfeccionista» ni siquiera te encaje, porque
Cuando la comida ocupa demasiado espacio en tu cabeza: qué hay detrás Piensas en lo que comiste ayer. En lo que vas a comer mañana. Calculas, compensas, te prometes que mañana será diferente. O quizás es al revés: hay momentos en que comes sin hambre, sin placer, casi sin darte
Suscríbete y te avisaré cuando publique algo nuevo. Sin spam — solo contenido que merece tu tiempo. Te llegará un email de confirmación — solo tienes que hacer clic para activar.